Eternidades

Eternidades


Vino primero pura,
vestida de inocencia;
y la amé como un niño.
Luego se fue vistiendo
de no sé qué ropajes;
y la fui odiando sin saberlo.
Llegó a ser una reina
fastuosa de tesoros...
¡Qué iracundia de yel y sin sentido!
Más se fue desnudando
y yo le sonreía.
Se quedó con la túnica
de su inocencia antigua.
Creí de nuevo en ella.
Y se quitó la túnica
y apareció desnuda toda.
¡Oh pasión de mi vida, poesía
desnuda, mía para siempre!

Juan Ramón Jiménez

sol1

Llámala Poesía, Verdad, Mujer, Sabiduría, Eternidad…,

todo lo que tiene vestido de sobra

y necesita desnudarse para ser plenamente auténtica.

Comentarios

Entradas populares de este blog

San Patricio, el trébol y la buena suerte

¿Adónde te escondiste…? Fr. Miguel Márquez (Cántico Espiritual 01)

¿Queremos una ley nueva?: Necesitamos un corazón nuevo

THÈRÈSE, la película sobre Santa Teresita

Déjate amar (Sor Isabel de la Trinidad)